jueves, 13 de junio de 2013

Los periodistas deben ejercer su profesión y poder vivir dignamente


Buenos días!! A puertas del verano ya se puede decir que el buen tiempo ha llegado y menos mal porque ya me estaba empezando a creer eso de que "este año a San Fermín con bufanda y calcetín", pero ya sabéis que lo bueno se hace esperar la mayoría de las veces.
Esta semana ando con los nervios acelerados porque estoy esperando las notas así que ya os iré contando.

El artículo de hoy trata una de las cosas que más me apasionan y llaman la atención desde los ocho años, como no, el periodismo, que ya casi puedo considerarla mi profesión.

Dicen que el periodismo, entendido como lo hemos conocido hasta ahora, está muerto pero yo no lo creo, y no es que tenga una visión utópica de la profesión o del mundo periodístico, sino que creo que se está adaptando, está creciendo y desarrollándose, aunque si que es verdad que en el periodismo que estamos viviendo abunda un control de los contenidos asfixiante, el dominio empresarial está en manos de corporaciones, avaros empresarios que solo ven en los medios la plataforma para consolidar su poder, además de los conocidos "amiguismos", la falta y la distorsión de información, la manipulación, la falta de transparencia, de datos y en definitiva de la ansiada verdad buscada por todos. 

Los periodistas escriben al dictado, aunque ahora se le llama "línea editorial o libro de estilo" pero para el caso, y para entendernos, escriben lo que les piden. Todo el mundo consiente y, por tanto, toca informar según quien mande, ya sea políticos, empresarios o gente poderosa. 

Por su fuera poco las condiciones laborales se han precarizado mucho, los becarios trabajan gratis y su contrato en prácticas se alarga hasta la eternidad, los que obtienen un salario es una cifra irrisoria que ni llega a un salario base y digno en relación con la jornada y la labor realizada, podríamos incluso llegar a decir que vivir del periodismo ya es un sueño difícil de alcanzar. 
Debemos ser conscientes de que está situación beneficia a los gobernantes, empresarios y gente de poder. Pero claro el periodista, en definitiva el trabajador debe "callar y aguantar" porque en el momento que se queje o simplemente reclame algo digno, sus derechos vaya, pues a la calle, que hay cientos de personas esperando, sin duda una situación extremadamente compleja e indignante. 
Por otra parte el contenido y la información regido por el exhaustivo control empresarial, son cada vez más superficiales con lo que preparación de los periodistas cada vez es menos importante. Es más, cuanta menos preparación mejor, ya que se exige mucho menos, se obedece mejor y se cobra peor.
Os acordáis del esquema económico que os puse hace dos semanas, pues en el sector periodístico ocurre algo  bien parecido, otro círculo vicioso que provoca lo siguiente:

Peores periodistas=> Peores contenidos=> Facilitan la manipulación

Esta espiral va cobrando mayores dimensiones así hasta que las noticias estén directamente elaboradas por los gabinetes de comunicación de empresas y partidos, que hay en ciertos medios que parece que les falta poco para llegar a esto, incluso en ocasiones parece que los mismos partidos han realizado las informaciones, demasiada politización nunca nunca hace bien.

En el último lustro ya van 8.000 periodistas despedidos, actualmente para acceder a un nuevo empleo no te pagan más de 1000 euros mensuales, aunque esto sería ya un lujo. Al tan "despreciable salario" se le añade el estar sin horario, con múltiples tareas de diferentes áreas como fotografía, redacción, edición de vídeos, redes sociales, reporterismo y demás y, finalmente para solo optar a un mísero contrato temporal. 
Mi pregunta es; ¿Qué periodismo se puede hacer en estas condiciones laborales?  

Es una necesidad que el periodismo debe reinventarse, estamos ante una cuestión de gran importancia, de estado, los periodistas deben ejercer su profesión y poder vivir dignamente. Ninguna profesión ejercida por profesionales al dictado de intereses ajenos y con sueldos míseros ha sido jamás útil a la sociedad. El periodismo verdadero debe resistir a trampas, abusos, manipulación, extorsión y excesos del poder, sobre todo del político y económico.
La información incide en todas las facetas de nuestra vida, por tanto es la garantía de la democracia y de nuestros derechos, del respeto que merecemos como ciudadanos.  
Una democracia no se mantiene si la información de calidad no llega a un número significativo de ciudadanos. Debemos recordar que "sin periodistas no hay periodismo y sin periodismo no hay democracia".

Existe el derecho a la información y solo es información aquello que nace de la libertad, de su honradez y de la verdad. Hay que legislar dando todo el poder al ciudadano, asegurándole no solo la libertad de expresión sino la igualdad de expresión. Hay que legislar pensando en los ciudadanos, en todos y principalmente en lo que dice el artículo 20 de la Constitución y lo que está recogido en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. 
Para ello es preciso que todo el mundo tenga la posibilidad de ser escuchado. 

Hasta aquí el post semanal....disfrutad del calorcito y del fin de semana =)


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                                                    PAULA